No necesariamente: podemos realizar toda la gestión nosotros sin que tengas que viajar. Dependerá, en cada caso concreto, del formato que puedas adoptar para configurar la residencia fiscal uruguaya.
La residencia legal habilita a vivir y trabajar en el país; podés mantener la residencia legal y tributar en otro país. La residencia fiscal, en cambio, determina dónde se tributa y es una sola. Es posible contar con una sin la otra, y muchos clientes las requieren de forma independiente.
Sí, mediante un poder otorgado en su país de origen y apostillado o legalizado según corresponda. Nosotras nos encargamos de la verificación del inmueble y de la firma de la escritura en representación del cliente.
Los nuevos residentes fiscales pueden acceder a un período de exoneración sobre las rentas de fuente extranjera, u optar por una tasa especial sin límite temporal. El asesoramiento se define en función de la situación patrimonial de cada cliente, ya que la estrategia fiscal depende de su país de origen y la base principal de sus activos.
El plazo varía según la causal de residencia. Desde la primera consulta se brinda una estimación realista, con seguimiento activo durante todo el proceso.